¿Se cena bien en un tablao flamenco? La cocina andaluza del Tablao de Carmen
Cuando uno quiere darse un buen capricho y cenar bien, quizás no es un tablao flamenco en lo primero que piensa. Tampoco es en un bar de jazz, o en un concierto, o en una obra de teatro. En general, comer bien no se asocia al mundo del espectáculo. Suele ser una cosa o la otra: o comes bien o ves un espectáculo. Si vas a un concierto, siempre piensas: ¿luego donde ceno? ¿O pico algo antes?. Juntar en el mismo lugar cena y espectáculo es poco común. Pero siempre existe la excepción que rompe la regla, y una de esas excepciones es el Tablao de Carmen. Desde que se abrió el tablao, este fue uno de los propósitos originales de la fundadora: que ya que venías al Poble Espanyol a ver flamenco, tenías que poder comer bien en la misma mesa desde la que ves el espectáculo.
La gastronomía, en el Tablao de Carmen, no es solo un acompañante del flamenco, es pieza central de la experiencia que se ofrece en nuestro rincón andaluz. Nuestras tres opciones de cena van desde lo más popular y español, las tapas, hasta un menú gourmet de alta cocina, pasando por el menú Carmen, homenaje a la bailaora Carmen Amaya; pero todos están inspirados en la tradición del sur, que acompaña al flamenco en un maridaje perfecto entre la tradición, el arte y los sabores de Andalucía.

Rosalía Cantero, nuestra cocinera jienense
A la cabeza de la cocina está, desde hace diez años, Rosalía Cantero. Ella procede de Jaén y conoce las raíces y los fogones de la tierra en que nació. El Tablao de Carmen siempre ha buscado esa conexión con la región donde nació el flamenco, más aún estando ubicado en el Barrio Andaluz del Poble Espanyol. Por eso el anuncio al que Rosalía respondió se buscaba un perfil muy determinado: “Se busca cocinera andaluza”. La entrevista se dio en nuestro Patio Cordobés, y a los pocos días Rosalía ya formaba parte de nuestro equipo.
Una cocina al compás del flamenco
En la cocina que dirige, Rosalía responde a la pregunta de si le hace ilusión trabajar en un sitio flamenco donde los ecos de Andalucía están presentes en cada esquina. “Bueno, claro, imagínate que fuera de cocina georgiana, pues para mí sería mucho peor”. Lo más importante para que una cocina funcione bien, asegura, es la organización, sobre todo en la del Tablao, donde los tiempos de los platos están supeditados a los tiempos del espectáculo en vivo. “Nosotros vamos al compás del flamenco, porque tenemos que tener en cuenta que cuando el flamenco empieza se tiene que haber servido la mayoría de los platos, para que los clientes puedan dedicar toda su atención al baile, al cante y al toque”.
La experiencia de nuestros clientes está pensada para que la vivencia gastronómica y la flamenca estén en armonía, y vayan a la par, cada una en su tiempo y en su lugar. Por eso, abrimos nuestras puertas 45 minutos antes de cada pase (a las 18.00h en el primer pase y a las 20.30 en el segundo), y nuestros visitantes pueden tomar asiento, disfrutar de un vino e ir degustando sin prisa nuestros platos, pensados para unir lo deslumbrante del flamenco con las esencias del paladar andaluz. Nuestro equipo de sala se encarga de que los tiempos funcionen a la perfección y de que el momento del postre coincida con la entrada de los artistas al escenario para dar lo mejor de sí en la voz, el zapateado y el rasgueo de la guitarra.
Aceitunas, gazpacho y aceite de oliva virgen extra
El Tablao de Carmen es uno de los rincones de la ciudad donde los barceloneses y los visitantes pueden vivir esa costumbre tan sencilla y tan maravillosa como sentarse en una mesa con familia y amigos, buena comida y buena bebida. Y además, disfrutar del flamenco. Si es con tapas, nada más andaluz que empezar con unas aceitunas gazpachas de Jaén y un queso con romero, pasar por los bares españoles con unas patatas bravas y una ensaladilla rusa, y volver a Andalucía con unas bombas de carne y alioli, y una cazuela de pollo marinado con especias del sur (pimentón, comino, perejil y Ras El Hanout, típica marroquí).

Y si hay un plato andaluz aclamado aquí y en cualquier sitio, ese es el gazpacho, incluido en los primeros platos de nuestro Menú Carmen. Y por último, para aquellos que quieran elevar la experiencia culinaria en su visita a nuestro tablao, ofrecemos en Menú Estrella. Además de aceitunas extra rellenas de naranja, incluye un plato de queso de cabra de Cádiz con membrillo y romero, y uno de los manjares gaditanos: el cazón en adobo. Además de estos platos incluidos en nuestros menús cerrados, tenemos otros dos platos en nuestra carta que nuestros clientes pueden pedir para saborear la impronta sureña: berenjenas con miel, procedente de la cultura andalusí, y rabo de toro, típico de la provincia de Córdoba.

Y por último, para aquellos que quieran elevar la experiencia culinaria en su visita a nuestro tablao, ofrecemos en Menú Estrella. Además de aceitunas extra rellenas de naranja, incluye un plato de queso de cabra de Cádiz con membrillo y romero, y uno de los manjares gaditanos: el cazón en adobo. Además de estos platos incluidos en nuestros menús cerrados, tenemos otros dos platos en nuestra carta que nuestros clientes pueden pedir para saborear la impronta sureña: berenjenas con miel, procedente de la cultura andalusí, y rabo de toro, típico de la provincia de Córdoba.
Todos nuestros menús, además, tienen opción vegetariana, vegana, halal, sin gluten y sin lactosa. Por ejemplo, en el menú de tapas, la salsa de las patatas bravas se prepara con leche de soja para la opción vegana y la opción sin lactosa. O la cazuela de pollo se sustituye por berenjenas con miel o por croquetas de guisantes y pimiento. En el menú Carmen, igualmente, el solomillo de ternera es halal en dicha opción, y se reemplaza por parrillada de verduras para los veganos y vegetarianos.
Y todos, como destaca Rosalía entre las cosas que más le gustan de trabajar en el Tablao de Carmen, está cocinado con aceite de oliva virgen extra, sello de las artes culinarias de nuestro país.
Esta es una de las señas de identidad del Tablao de Carmen, y una de las cosas que más valora quien viene a vernos. Así nos lo transmitió una pareja llegada de Estados Unidos: “Viajando por el mundo, cuando hemos ido a ver un show y hemos decidido también cenar, la comida nunca ha estado a la altura”, nos contaban. Y comer tan bien en nuestro tablao les había sorprendido gratamente. No solo poder cenar a la vez que ver un espectáculo, sino cenar bien. Hay quien incluso nos ha hecho saber que la del tablao ha sido su mejor cena en toda la estancia en España. En el Tablao de Carmen: buen flamenco, buena cena.